miércoles, 16 de agosto de 2017

Regreso al Mundo de Watchmen. Séptima Parte: Rorschach


7.1- El Dibujante.

     Luego de Jae Lee (definitivamente uno de mis favoritos), de entre todos los grandes artistas del dibujo que trabajaron para Antes de Watchmen, sin dudas que el siguiente que tiene mi completa admiración por la calidad y estética de su trazo, viene a ser Lee Bermejo. Pues tuve el gusto de conocerlos hace años ya, gracias a una de las novelas gráficas más hermosas sobre el Caballero de la Noche, con las que me he encontrado a la largo de mi vida: Batman: Nöel, que él mismo escribió además de realizar sus viñetas.
      Debe saberse que este hoy en día consagrado caricaturista comenzó su labor nada menos que muy joven, como becario para WildStorm, el sello creado por Jim Lee en Image Comics y que luego pasó a ser parte de DC.  Sin tener mayores estudios formales a diferencia de muchos colegas suyos y valiéndose solo de su talento como autodidacta, sus primeras incursiones profesionales estuvieron en las franquicias de Resident Evil y Gen 13  entre 1998 y 1999 (siendo la segundo aquí mencionada una serie muy popular por aquellos años). 
     Ya conseguido una reputación en el medio, destacable viene a ser su labor en las páginas del Anual 1 de Wildcats, otro de los títulos estrellas de WildStorm y luego su salto en grande a DC, realizando varias colaboraciones para títulos sobre Superman y, por supuesto, Batman. 
      El sello Vertigo de la misma DC también lo ha fichado en más de una ocasión, como ha pasado con algunos de sus títulos insignia tal como Hellblazer y 100 Balas.  En el caso de esta última colección mencionada, debe saberse que en ella trabajó junto a Brian Azarrello, el mismo guionista con el que ha hecho varias de sus obras más destacadas como Lex Luthor y Joker, además de esta misma miniserie dedicada a Rorschach y a la que me referiré en breve.
     Para Marvel ha firmada nada menos que en algunas colecciones de Daredevil y X-Men, sin duda de entre lo más cotizado de la Casa de las Ideas.
     El perfeccionismo de su trabajo que busca un realismo que lo acerca a artistas como Alex Ross y J. G. Jones, lo ha convertido en uno de los portadistas más solicitados del noveno arte, pudiendo mencionarse sus bellas portadas para las tres primeras miniseries basadas en una de las novelas de Stephen King más emblemáticas: Apocalipsis (título al que me referiré dentro de poco en este blog). Ello para Marvel.

7.2- El Comic.

      El conflictuado y violento Rorschach es sin dudas uno de los mejores personajes de la creación original de Alan Moore y Dave Gibbons, debido justamente a su personalidad psicótica que lo convierte en un tipo que si no fuera por su fuerte sentido del deber, sería un psicópata más…y uno de temer.  Con su visión del mundo casi maniquea, en la que no hay perdón para los villanos y sus hábiles métodos de detective, si bien está inspirado en Question de la desaparecida editorial Charlton (que fagocitó DC), es una especie de cruce entre el Castigador y Batman.  Su dura infancia que lo marcó de por vida y su posterior opción justiciera que luego lo lleva a vivir apartado de la misma humanidad a la que ha jurado proteger, lo convierte en un sujeto carismático pese a no ser el alma de la fiesta.  De este modo contrasta con alguien como el Comediante, un tipo apuesto, sexy y siempre con una sonrisa, que no deja de ser un criminal más con permiso para matar, a diferencia de este otro sujeto amargado que se esconde bajo una máscara que causa temor, poco atractivo y que pese a todo quiere lo mejor para la gente.   
     Azarrello escoge muy bien la ambientación de su guión, llevando la historia al New York de los setenta, callejero, sucio y nocturno, lleno de delincuentes, prostitutas, proxenetas, drogadictos y personas en general de rostro endurecido.   Es así que en medio de este escenario nos encontramos con un Rorschach que trabaja en solitario, mientras anda detrás de un asesino serial que escoge entre sus víctimas solo a mujeres (siendo que nuestro protagonista posee un verdadero punto débil hacia las féminas indefensas y abusadas).  Por otro lado, en su camino se cruza un mafioso con aspecto de verdadero villano de cómics de superhéroes, toda una contrapartida en plan malvado al reservado y algo escuálido vigilante. 
     La trama ahonda en la soledad del protagonista, quien ha optado por no tener amigos, ni siquiera socios tras una temporada trabajando junto a Búho Nocturno.  Es así que la inclusión de una dulce mesera, con la que parece hay una especie de atracción entre ambos, que el argumento se vuelve mucho más fuerte a la hora de ahondar en la desgraciada vida de este hombre.
     Se trata de una de las novelas gráficas más violentas e impactantes de esta colección, sin un ápice de humor y en la que el acompañamiento gráfico de Bermejo aumenta sin dudas la crudeza de esta obra, que a mi humilde parecer es una de las mejores de Antes de Watchmen.   En ella el uso de tonos oscuros y las hermosas portadas (bastante ingeniosas por cierto dos de ellas, a la hora de jugar visualmente con la máscara del protagonista) para sus cuatro números, hacen de esta miniserie una verdadera delicia para los lectores.
     Para seguir la atmósfera de los lineamientos orquestados por los creadores originales, su sucesor mantiene la idea del diario de Rorschach.  Por lo tanto, tal como ya pasó con el de Ozymandias, se nos permite conocer de primera mano su propia psiquis, lo que significa adentrarse en su propia visión de mundo y que lejos lo diferencia pese a las cercanías al mencionado Ozymandias.
     Por último, debe mencionarse el hermoso homenaje y/o guiño que realiza Azarrello al filme de culto de Martin Scorsese Taxi Driver, hecho solo para cinéfilos, en unas cuantas viñetas donde Rorschach y el taxista interpretado por Robert de Niro en el filme tienen un muy interesante diálogo.  Tal momento no es gratuito y ubica de mejor manera al personaje del cómic, entre las grandes historias de los últimos tiempos. 

El homenaje a Taxi Driver.

domingo, 13 de agosto de 2017

El placer de las historias cortas (primera parte).


     Quienes conocen a Stephen King, incluso entre quienes nunca lo han leído, saben que en su larga carrera ha escrito un montón de libros, muchos de ellos llevados al cine, a la televisión e incluso al cómic…con dispar resultado.  Asimismo la mayor parte de esta gente tiene claro que sus novelas por lo general son bastante extensas, acusándole muchas veces injustamente de “inflar” a propósito sus historias para sacar más provecho económico de ello.  No obstante lo que dicen estas malas lenguas se queda en puros prejuicios, cuando se obvia la inmensa cantidad de obras cortas de este autor, quien escribe de manera periódica entre un volumen más largo y otro, publicando sus relatos en numerosas revistas y colecciones prestigiosas, lo que le ha conseguido varias reconocimientos a nivel mundial, como uno de los grandes cuentistas de la actualidad.  Es así que a la fecha desde su ya mítico recopilatorio El  Umbral de la Noche (1978), King ha dado a sus “lectores constantes” nada menos que 10 tomos de este tipo hasta la fecha.   Pues al creador de clásicos como Carrie y Salems`Lot le gusta escribir historias y no solo lo hace por dinero, pues tal como lo demuestran estas antologías, lo que más le fascina es contarnos una buena narración para entretenernos, sobrecogernos y no solo aterrarnos, tal como queda demostrado en el tomo del cual ahora les hablaré.
       El Bazar de los Malos Sueños apareció en el transcurso de 2015, pero recién a comienzos de este año tuvimos el gusto de que saliera la edición  a nuestra lengua.  Mucho más extensa que la colección que le precedió, Antes del Anochecer, llega casi a las 600 páginas, que incluyen en esta ocasión no solo cuentos, sino que al menos 2 novelas cortas y además 2 poemas narrativos en un total de 20 textos.  Como es su costumbre desde su segunda colección de relatos breves (Different Seasson, que los editores españoles tuvieron la odiosa idea de publicar en dos tomos con nombre diferente y solo años después lo sacaron “como Dios manda”) el artista comienza el tomo con una introducción, la que es tan valiosa como sus obras narrativas (que en cuanto a su lírica, no es muy de mi gusto leer poesía y menos “traducida”, sin embargo por mucho que me guste el señor King, debo afirmar que me parece que este formato literario no es su fuerte); además, en este caso el escritor usa una muy bella metáfora para referirse a su propia actividad  como autor de historias de terror: la de un vendedor nocturno de objetos muy especiales.
      De igual manera ante cada historia (y en ambos poemas), tenemos la suerte de conocer el origen de estas obras, de modo que través el ejercicio de la memoria que hace su realizador, se nos conceden varios datos sabrosos de su biografía: recuerdos significativos de su pasado, juventud y madurez, como también varias anécdotas muy graciosas. En ocasiones nos llega a sorprender con su propia sinceridad, como cuando sin tapujos se refiere a su periodo de adicción a las drogas.
      Sin embargo antes de todo esto se encuentra la Nota del Autor, en la que Stephen comienza a dirigirse de manera directa a sus seguidores, para quienes deja de manifiesto que son estos escritos.  La Nota termina con las siguientes palabras:

      “Hay algo que más que quiero que sepas, Lector Constante: me alegro mucho de que los dos sigamos aquí.  Genial ¿No?”.

y debo decir que personalmente ello me llegó a lo más hondo, pues de inmediato sentí como si me lo hubiese dicho a mí mismo, ya que tal como hace unos años atrás mi autor favorito casi murió tras ser atropellado, yo mismo hace un par de años estuve a punto de dejar este mundo.  Así que razones hay de sobra para estar agradecido y por eso mismo este libro es toda una celebración a la vida para su creador, quien todavía sigue con nosotros dándonos estas inolvidables historias (así como yo me puedo sentir dichoso por esta nueva oportunidad que se me ha dado).
     El libro está conformado por:


1- Área 81: Luego de una obra tan potente como esta, en la práctica toda una novela corta, el llamado “lector constante” de Stephen King, quien más encima ha seguido su carrera por años y ya tiene bastante claro cuáles son las razones de que se le considere el Rey del Terror, queda más que enganchado a esta última antología suya.  Y es que esta obra es nada menos que un título correspondiente al estilo que tanta fama le ha dado a su autor, ya que se trata de una historia de terror puro y de un monstruo más encima (debe saberse que varios de sus mejores relatos de tipo sobrenatural poseen criaturas horrorosas y mortales, que están entre algunos de sus obras más destacadas, tales como La Niebla y sus cuentos La Caja y La Balsa).  Por otro lado, la truculencia y el elemento gore en general no deja de estar presente aquí.  Teniendo en cuenta esta manera tan soberbia de comenzar la colección fácilmente uno bien podría creer que el resto del volumen seguirá en general en la misma línea, sin embargo esto no es así y ello bien puede provocar más de una decepción.  En todo caso debe saberse que esta no es la única narración de este tipo, pero sí destaca entre las demás por sus características.
    Contada a través de capítulos nombrados por medio del nombre de los personajes y del modelo del auto que estos usan, trata acerca de una criatura que se “disfraza” de uno de esos vehículos para conseguir a sus víctimas, las que por supuesto se las come.   Todo un acierto resulta ser que la narración va dando protagonismo a cada uno de los que tienen la mala suerte de cruzarse con tal ser, llegando sin duda a agradar al lector, para luego sentir verdadera compasión ante su destino.  Pero, por otro lado, de todos los que se encuentran con este devorador de personas, es en la figura de nada menos que de 3 niños de distintas edades que la historia se detiene de manera muy especial, otorgándoles ciertos  rasgos heroicos, que aumentan la dosis de emoción a la obra.
     El automóvil como un elemento tan presente en la vida cotidiana de los seres humanos, que tal cual sucede con las casas representan en la literatura una metáfora de nuestra misma psiquis y/o cuerpo (o una extensión de ambos), vuelve acá a aparecer en la narrativa kingniana, luego de clásicos suyos como Christine y Buick 8.  De igual manera el valor que le otorga el autor a la inocencia y la valentía infantil, nos hace recordar en su conjunto, al “tío Steve” que muchas veces sus Lectores Constantes extrañamos de vez en cuando.

2- Premium Harmony: Un relato por completo distinto al anterior, que nos trae a un Stephen King ya más actual y que escribe ahora más que nunca con soltura otro tipo de historias, aunque nunca perdiendo su capacidad para impactarnos y hasta conmovernos.
     Si bien este título se enmarca por completo dentro de cierto realismo contemporáneo y para nada se acerca al lado más macabro que le conocemos, sí vuelve a abordar de una manera muy especial acá un tema que es recurrente en su carrera: la muerte o, mejor dicho, la manera de cómo nos enfrentamos a la pérdida de un ser querido.   Es así que el escritor nos pone a la vista una vez más al dilema de nuestra mortalidad o más bien de quienes nos importan, deteniéndose en las reacciones que podemos llegar a tener frente a ello.  El dolor, la desesperación y la irracionalidad que puede llevarnos a sentir algo como esto, están descritos de manera magistral por este otro King (no menos valioso que el autor de historias de terror), ya que nos demuestra qué tan bien conoce como artista el alma de sus semejantes y es capaz de reflejarlo con tanta humanidad en una ficción como esta.
      Al girar la trama en torno a un matrimonio con problemas conyugales, trata también la dificultad del amor entre los adultos, pues según queda de manifiesto en este cuento, cuesta mantener el equilibrio en una empresa como esta.   Sin querer caer en el spoiler, lo sucedido acá sin dudas que nos remueve, sin tener que caer en el uso de monstruosidades o psicópatas para ello.

3- Batman y Robin tienen un altercado: Un nombre como este no puede ser más llamativo e intrigante, puesto que lo primero que se le viene a la mente a uno vienen a ser los cómics de famoso Dúo Dinámico.  Debe saberse además que el mismísimo Caballero de la Noche es el superhéroe favorito de nuestro autor y quien incluso realizó una bastante recomendable introducción, para la novela gráfica que a mediados de los ochenta cerró la etapa Pre Crisis del Murciélago.  De igual manera debe tenerse en cuenta que de seguro DC ni le cobró derechos por usar sus marcas registradas, gracias a la “publicidad gratuita” que le hizo, lo que en el caso de alguien menos popular no habría sido así.
     Pues su argumento sigue dentro de la línea más intimista que hayamos en el texto anterior, profundizando a su manera tan particular en las maravillas y miserias de nuestra sociedad, esta vez acerca de las relaciones padre-hijo.  Es así que sus protagonistas son un hombre ya maduro (quien rodea la cincuentena de edad) y su padre anciano con Alzheimer, quienes deben enfrentar juntos la entropía del paso del tiempo y sin embargo pese a todas las dificultades, se mantiene por sobre cualquier cosa el fuerte lazo que los une.   A su vez, está presente  en la narración el tema de la violencia y cómo esta nos idiotiza, algo que tan bien sabe abordar King.

4- La Duna: Volvemos a la narrativa de terror y de carácter sobrenatural más encima.   Como sucede con el subgénero, trata además de un misterio y del cual nunca llegamos a saber por qué suceden acontecimientos como este (tal como en la vida real con el azar), que si su realizador hubiese concluido todo explicando acerca del origen de las fuerzas extraordinarias que aquí aparecen, la habría pifiado.
     Tal cual sucede en el caso anterior, su protagonista rememora su vida, que los recuerdos siempre son importantes en las ficciones para conocer a fondo a los personajes y explicar quiénes son ahora en su presente, así como en la vida real a través de nuestros recuerdos podemos mantener la esencia de quienes somos.  Esta vez su protagonista es nada menos que un anciano ya jubilado, un juez más encima, quien debido a su experiencia profesional y vivencial se supone conoce bastante bien a sus semejantes, en especial la que concierne a la oscuridad que guardamos.
     Cuando Stephen King está ya dentro de la llamada “tercera edad”, pareciera que se siente cada vez más identificado con sus coetáneos, que este anciano no es el único que toma protagonismo en uno de los cuentos del libro.  En todo caso el examen de conciencia que realiza el protagonista, se equipara en parte al que realiza el propio King cuando nos cuenta acerca de la génesis de cada uno de estos relatos.

5- Niño Malo: Sin dudas que uno de los mejores textos que componen esta antología, tratándose de otra historia de terror, aunque esta vez más dentro del terreno del psicológico, pese a sus aspectos sobrenaturales.  Asimismo nos volvemos a encontrar con la presencia de los recuerdos, tan valiosos para darle un corpus dramático a la ficción y que esta vez nos vuelven a impresionar por todo lo que se nos cuenta.
     Su argumento gira en torno a un hombre que está por morir con la inyección letal por haber cometido un asesinato a sangre fría en plena calle, contra un menor de edad y bajo la mirada horrorizada de un montón de testigos.  El sujeto durante toda su reclusión permanece casi en silencio, incluso con su abogado defensor, hasta que se encuentra a horas de que se cumpla su sentencia y entonces le cuenta al leguleyo qué lo llevó a cometer tal acto.  Su narración es sin duda impresionante, tanto para su receptor como para nosotros, ya que en pocas palabras nos revela un rostro acerca del mal en estado puro inolvidable: bajo la apariencia de un niño bizarro, que tal como en las narraciones más tradiconales, juega con el engaño para cobrar sus víctimas.  Desde su infancia el protagonista vive acosado por este verdadero demonio y al que le debe más de una desgracia en su vida.
      Este cuento refleja muy bien lo que la maldad (y no solo humana) puede llegar a manchar de todo lo bello que hay en el mundo: la inocencia, la amistad, la esperanza y el amor.  A su vez aborda otro tópico importante dentro de este tipo de obras, el de la justicia, pues tal como se presenta al principio del relato, una cosa es la idea de justicia que posee una sociedad civilizada, con sus leyes, tal cual le toca conocer al protagonista en carne propia debido al crimen que supuestamente ha cometido…Y otra la que tiene que ver con conceptos más antiguos como la venganza, que ante un relato con estas características incluso llega a tomar ribetes cercanos a la justicia divina, ya que el niño malo que aquí aparece sin dudas que es un ser infernal que debe ser devuelto al agujero de donde salió.  Asimismo como estamos frente a fuerzas desconocidas o mejor dicho de naturaleza sobrenatural, queda de manifiesto que ni todo el poder o la voluntad del ser humano, puede contra estas mismas potestades extraterrenas; en otras palabras, somos poca cosa en comparación con la inmensa vastedad del universo.
    No se puede dejar de lado que por medio de este relato, King regresa a otra temática que maneja bastante bien: el drama carcelario.  Pues si bien esta parte de la ambientación no es lo primordial en su desarrollo, sí nos hace recordar ese otro tipo de clásicos suyos como Rita Hayworth y la Redención de Shawshank y La Milla Verde, obras en las que nos transporta sin dudas a esas claustrofóbicas construcciones y la verdad de la miseria de quienes se hayan confinados en sus paredes. 
     Luego de  Área 81, sin dudas que de lo mejor en lo que va de este libro.

6- Una muerte: Sabido por los lectores más acérrimos del señor King, es que este es un ferviente admirador de las historias ambientadas en el Lejano Oeste, siendo la mejor prueba de ello sus novelas de La Torre Oscura.  De este modo el presente texto viene a ser otro de sus homenajes a este escenario que tanto ama y conoce, demostrándonos su versatilidad para pasar de un estilo a otro y aun así mantenerse fiel a su pluma. 
     En esta ocasión vuelve a abordar el viejo tema de la justicia, que por supuesto tiene que ver con la presencia del mal en nuestras vidas, aunque a diferencia del cuento que le antecede, este se presenta a un nivel humano; de igual manera el bien, en esta caso la justicia humana, se encuentra en una figura constante en las historias gringas y las del propio King: el representante legal de la ley, que en este caso es nada menos que un sheriff de pueblo y quien debe hallar al despiadado que mató y violó a una niña inocente.

7- La iglesia de huesos: Empezaré este comentario acerca del primero de los dos poemas agregados a esta selección, diciéndoles que por mucho que me guste “Esteban Rey”, su lírica me aburre, puesto que además este género es el que menos me gusta de los tres grandes de la literatura (cabe recordar que los otros dos son el narrativo y el dramático, o sea, el teatro); además cuando se lee un poema traducido, se pierde mucho del original, que a diferencia de otro tipo de textos la lírica solo se aprecia por completo cuando el lector la aprecia en su lengua materna.
     De este poema de carácter narrativo, con un nombre tan ominoso y que no deja de mantener el característico tono macabro de buena parte de la obra de King, solo diré que trata sobre un grupo de personas que hace un viaje por un paisaje, sin dudas que dantesco.

8- La moral: Ahora viene otro de esos relatos en los que su autor se luce como uno de los mejores narradores de su generación y de la actualidad.  Pues sin ser una obra de terror, no deja de abarcar los grandes temas ligados a este género, como lo vienen a ser la oscuridad que anida en el corazón humano y/o la inclinación natural de las personas al mal (o al pecado, como podría verse a través de una mirada de tipo religiosa, que el nombre del cuento atiendo sin dudas a esta dimensión, aunque de manera indirecta).
      En cierto sentido esta historia recuerda a un filme de los noventa que en su momento provocó polémica, Una Propuesta Indecente, en la que un millonario ya entrado en años le ofrece a un matrimonio joven una suma increíble de dinero a cambio de acostarse con la mujer; por supuesto que esta oferta le trae varias consecuencias a la pareja, que llevan al espectador a más de un debate.  Es así que en este cuento, sin vacilaciones entre lo más destacado del tomo, usa una base parecida, al girar en torno a marido y mujer que son tentados por un anciano para cometer un “pequeño” acto de maldad.  Una vez cometido el trabajo por encargo, una serie de situaciones va demostrando lo fácil que se pueden desmoronar nuestros principios, si accedemos a dejarnos corromper por los demás.
      El atropello cometido por el matrimonio es sin duda deplorable y se mantiene al lector expectante a saber qué en realidad se le ha pedido para conseguir su “premio”; sin embargo radica en la mente retorcida del supuesto hombre de actitud intachable, que podemos encontrarnos con una exacta imagen de la idea de que nunca llegamos a conocer a los demás y que cualquiera de nosotros puede albergar los sentimientos más mezquinos. 
       La degradación por la que pasa cada uno de los personajes principales no es para ignorar, que al final nos queda la certeza de que solo depende de nuestra propia fuerza de voluntad, para mantener la dignidad frente a lo que llamamos el “pecado”.

9- Más allá: Junto con La Duna, puede ser considerado dentro de lo menos valorable en este libro (que por mi falta de “juicio poético”, dejo de lado los dos poemas que aquí se hayan).  La trama posee sus virtudes, pero la verdad encuentro esta historia una pieza demasiado menor en comparación con lo mejorcito de su autor. 
     Tal como dice su nombre, trata acerca de la vida después de la muerte, por lo que la narración recoge ideas clásicas al respecto, como ciertas representaciones del purgatorio, la reencarnación y el mito del eterno retorno. 
      Su protagonista es un hombre del cual nos vamos enterando que si bien no es un villano, tampoco es un derroche de virtudes (quien esté libre de pecados que lance la primera piedra), quien al fallecer se encuentra en una especie de oficina y tiene una muy interesante charla con quien lo atiende.
      Considerando los elementos de este relato, su dimensión moral (tan habitual en el género del terror y en autores con una educación religiosa como Stephen King) nos lleva al terreno de las consecuencias que tienen nuestros actos en los demás, como en nosotros mismos; de este modo al igual que en esa joyita que es La Moral (que al lado de este otro cuento hace que Más Allá pierda frente a tan buen ejemplo), se nos plantea el papel que cumple el libre albedrío en nuestras vidas y que no podemos ignorar si en realidad nos importan los demás y deseamos quedar con la conciencia tranquila.

10- Ur: Debo reconocer que por mucho que me haya gustado Área 81, este cuento (o novela corta considerando su extensión) es lejos mi favorito de todo este muy especial Bazar de los Malos Sueños.  ¿La razón? Pues que en pocas palabras es una historia inserta dentro de la saga que adoro de Stephen King, conocida como La Torre Oscura, o al menos tiene estrecha relación con varios de sus elementos: mundos paralelos, la misma Torre…y los Hampones con Chaqueta Amarilla (esos sujetos monstruosos que ya habían aparecido anteriormente en otras obras del “tío Steve”).
     Su argumento tiene que ver con un profesor universitario de literatura (otro de los tantos alter ego del propio King), quien en la práctica toda su vida ha sido un sujeto común y corriente, sin mayores detalles que lo hagan ser alguien extraordinario.  Un día decide comprarse un Kindle, o sea, uno de esos tantos aparatitos para leer libros en digital.  No obstante es por medio de este objeto propio de la modernidad, que se abre la posibilidad para encontrarse con la invitación a la aventura que significaría tener un objeto que en realidad no se trata de un avance de la tecnología (al menos en este caso), sino que se trata de un artefacto mágico.  El Kindle le permite acceder primero a un listado de obras hechas por los grandes autores de la literatura (como Shakespeare, Hemingway y mi compatriota Roberto Bolaño, quien es mencionado dos veces en este relato, lo que no dejó de admirarme), que no existen en nuestro mundo, aunque sí en otros.  Sin embargo todo se complica cuando accede a una función muy singular de la maquinita, que le permite leer noticias de nuestro futuro y decide evitar una tragedia a toda costa.
     El papel de la literatura en nuestras vidas queda más que manifestado en este entretenidísimo cuento, como también la existencia de las maravillas con las que nos podemos encontrar y que si bien difícilmente serán como este Kindle, sí pueden hacer de la existencia de uno algo mucho más bello.  De igual manera, tal como le pasa al personaje principal, queda expresado que dentro de cada uno de nosotros también habita un héroe…Solo hay que aprender a sacarlo a flote.

Preciosa portada...No sé en qué idioma.

domingo, 6 de agosto de 2017

Aprendiendo a despedirse de “Sense8”.


    Tras una muy aplaudida primera temporada de 13 episodios en 2015 de la serie de ciencia ficción “para adultos” Sense8, sus millones de seguidores en todo el mundo nos quedamos esperando con ansias su segunda temporada… ¿Qué vendrá a continuación? Nos preguntamos luego del último capítulo visto, que cerró muy bien la compleja historia de su debut, aunque con unas cuantas  subtramas que daban para seguir desarrollando la historia más allá de lo exhibido.  Y es que según algunos estaba pendiente aún su renovación para otra temporada, lo que se logró, si bien más corta que la anterior (solo 10 “míseros” episodios) y más encima para poder disfrutarlos tuvimos que esperar más de un año.  
     Pese a que el año pasado no llegó la ansiada segunda temporada, al menos sí tuvimos de “regalo” un especial de Navidad, que en realidad se puede entender como el primer capítulo de esta o su número 0, ya que no se trata de una historia autoconconclusiva, si no que se encuentro por completo relacionada con el resto de su desarrollo.   Dentro de todas las sorpresas dadas a sus incondicionales, esta pieza cercana a las dos horas de duración, se encuentra el significativo detalle de que el personaje africano Capheus (uno de los protagonistas) comenzó aquí a ser interpretado por otro actor.  Si bien puede parecer raro este cambio (ya que por lo general cuando se va un actor en un programa “matan” su rol), apenas se nota el cambio y tal vez el trabajo de este otro histrión destacó gracias a todo lo que sucede con su papel.  De igual manera inolvidable puede resultar para muc@s la muy especial celebración del cumpleaños de los sensates, el grupo interracial y cultural que da pie al argumento, que da paso a una escena de sexo que bajo otros responsables parecería solo una escena de orgía, pero que aquí está filmado de manera hermosa y con la sensibilidad que ya habían demostrado sus responsables.
     El resto de lo visto entre el año pasado y este en Sense8 estuvo solo a cargo de Lana Wachowski y J. Michael Straczynski, que ahora la también otra hermana de la familia (pues también se cambió de sexo, llamándose ahora Lilly) se alejó del proyecto por razones que hasta el momento ignoro.  No obstante el show ha mantenido su nivel de calidad artística, destacando entre otras cosas todas las grandes revelaciones hechas acerca de la muy especial naturaleza de sus protagonistas, como también lo que concierne respecto a su villano (que si bien no es alguien de tipo carismático, sí en su falta total de empatía y personalidad desagradable, no deja de ser una excelente contrapartida a sus héroes).  De igual manera se debe aplaudir la excelente labor del montaje, que hace creernos que en realidad sus personajes pueden estar a la vez en dos o más escenarios a lo largo de todo el mundo, gracias a sus habilidades extraordinarias. 

Celebrando el cumpleaños de todos en el especial de Navidad.

     Que el guión siga extendiéndose a lo largo de tantos países y ciudades, abarcando tantas comunidades y realidades distintas entre sí, de manera paralela, no solo viene a ser un despliegue visual y de producción loables, si no que puede ser valorado como uno de los puntos fuertes de este programa, que muchos nos resistimos a su pronta finalización. Es así que ver algo como esta obra, sin dudas que viene a ser todo un placer para los sentidos, como un título de ciencia ficción televisivo único en su tipo. 
      Dos hechos de relevancia dentro de esta serie, viene a ser que se entra en conocimiento acerca de qué son en realidad sus personajes principales y, por otro lado, se explica acerca de lo concerniente a cuáles son los planes de villano “Whispers”, poniendo énfasis en la existencia de una organización secreta relacionada con toda esta gente (y he aquí la introducción de un tópico caro al género, que enriquece bastante la trama gracias a toda la intriga que nos depara).  De este modo llegamos a enterarnos de que los sensates pertenecen a una especie humanoide que se desarrolló a la par de los humanos, como lo que pasó en la prehistoria con los cromañones y  los neardendales, aunque en vez de desaparecer con el paso del tiempo (a diferencia de los últimos mencionados) se desarrollaron en plenitud.  Por otro lado, una entidad científica que originalmente se creó con intenciones de estudiar a esta gente, con propósitos benéficos, entra a la acción, en la cual el propio Whispers está involucrado, aunque este tiene sus propias intenciones egoístas y por eso ha desvirtuado todo lo bueno que alguna vez hubo en esta agrupación.
      Varios personajes nuevos aparecen a lo largo de la segunda temporada, destacando otros sensates que aparecen, entre buenos y malos, lo que permite ahondar en todo lo que viene a ser la caracterización de esta especie.  De igual manera, viejos conocidos vuelven para disfrute de los seguidores: los hasta no hace mucho misteriosos Angelica y Jonas, quienes mantienen hasta cierto punto el papel de mentores del grupo protagonista.  Sin embargo estos dos nos deparan sus propias sorpresas, algunas de ellas no por completo gratas. 
       La violencia y el sexo siguen formando parte de este programa, no obstante se podría decir que su dosis bajó considerablemente con respecto a lo visto en la primera temporada.  Y aún así la trama nunca pierde su orientación adulta, abordando varios temas de una manera compleja y rica: la amistad, la responsabilidad, el sentido de la familia, el honor, la autenticidad, la justicia y ahora, como algo nuevo, la política.  Junto a todas estas nociones y otras más, se nos entregan horas de diversión que va mucho más allá del mero escapismo, pues como las grandes historias, Sense8 resulta ser toda una metáfora acerca de nuestra propia humanidad.
        Sus personajes pasan por los siguientes eventos a lo largo del especial de Navidad y su segunda temporada:

Sun Bak: Uno de mis tres personajes preferidos, pasa gran parte de toda la temporada en estado de alerta, ya que tras tratar de sobrevivir en la cárcel en la que fue encerrada por las manipulaciones de su hermano, luego fuera de ella la vida le resulta mucho más complicado.  A través de ella aparece otro gran tema de las historias clásicas, la venganza y que acá pone en tela de juicio nuestros valores a la hora de justificarla.  Llama la atención el hecho de que siendo lejos la mujer del grupo más dura, sea quien más fácil llora de entre todos ellos (que la verdad no recuerdo a otros sensates en la misma actitud).
Nomi Marks: ¿El personaje más inteligente de nuestros queridos sensates? Buena parte de la temporada vive escondida de los agentes que andan detrás de ella por considerarla peligro público, debido a sus actividades como hacker. Se podría decir que gracias a sus conocimientos para manejar la tecnología, viene a ser el primer socorro de su gente ante el acecho de sus enemigos.  Por otra parte, la consolidación de la relación con su hermosa novia Amanita, así como su amistad con el simpático también pirata de la información Bug,  forman parte esencial del arco argumental dedicado a esta otra valiente mujer.
Lito Rodríguez: El guapo y sexy actor mexicano de filmes de acción, debe aprender a vivir con el impacto provocado por la noticia bomba acerca de su verdadera orientación sexual.   Poco a poco va enfrentando con más que dignidad tales cuitas y en otro muy buen ejemplo de lucha, ante el prejuicio social por su derecho a ser respetado (y apreciado) por quién es y no por ser el que los demás quieren que sea.  El también amor incondicional de su pareja Hernando y su mejor amiga (y anterior “novia de tapadera”) Daniela, son relaciones fundamentales en la consolidación de su plenitud.


Wolfgang Bodanov: Este maleante con corazón de oro, para quien la lealtad es un tema fundamental, sigue codeándose a su pesar con gente de la peor calaña, pues difícil resulta escapar del pasado de alguien como él.  Sin embargo su capacidad para sortear los peligros de una vida al límite como la suya, es otro de los grandes recursos con los que cuenta su especial familia.  Asimismo destacable viene a ser su flirteo con una sensate de otro grupo, por medio del cual queda de manifiesto una vez más su naturaleza salvaje, que lo convierte en tal vez el personajemasculino más atractivo de todos los protagonistas.  A su lado la fraternidad de Félix lo mantiene también como un hombre de principios, pese a su lado más oscuro.
Capheus Onyango: La vida para el más noble del grupo ha cambiado más que la de ningún otro, luego de los acontecimientos de la primera temporada, ya que en primer lugar tras salvarle la vida al poderoso mafioso que se cruzó en su camino, ha logrado sin proponérselo cambiarlo a una persona de bien y ahora cuenta con todo su apoyo (más encima este se ha enamorado de su madre, quien le corresponde); por otro lado, debido al impacto positivo que ha provocado en su comunidad, un partido político se acerca a él para pedirle que sea su candidato a Presidente de su país.  Y como si no fuera poco, comienza con una inteligente periodista un romance.  Jela, su mejor amigo, viene a ser otro de los pilares de su vida.
Will Gorski: Otro de los del grupo que se la pasa escapando, al punto de que pasa buena parte de la temporada en Finlandia eludiendo el acoso del desagradable Whispers, con quien tiene quiérase o no un lazo que entre los otros sensates no existe; es debido a esta razón que está buena parte del tiempo drogado y por ello ha tenido que sacrificar su carrera de policía y, lo peor, la estrecha relación con su padre (la que se resiente como ninguna otra).  Solo el amor de Riley logra mantenerlo a flote por entre toda la miseria en la que se encuentra. 
Riley Blue: De todo el grupo, el personaje que me resulta menos interesante, también se ha alejado de la vida pública para ayudar a su hombre, dejando de lado su carrera como DJ de renombre.  No obstante sus contactos le permiten a ella y a su gente encontrar los medios “farmacéuticos” adecuados para mantener al enemigo alejado (y además cobrar la revancha respectiva).
Kala Dandekar: Pese a su vida holgada que lejos supera la de cualquiera de su “familia”, se las tiene que ver con los conflictos relacionados con los negocios turbios en los que está involucrado su marido (quien en todo caso no es una mala persona), además de sobrellevar su propio matrimonio, a la sombra de su “comprensible” atracción por Wolfgang.

     La temporada termina con gran expectación por parte de su público, a ver para cuándo podremos ver su conclusión (¡y gracias a Dios por la presión de las redes sociales!).  Por último, solo mencionaré un muy divertido guiño a otro de los mejores filmes producidos y guionizados por las Wachowski, V de Vendetta, en una escena memorable en la que Nomi y Amanita se encuentran en un cine a escondidas, con un tipo llevando nada menos que la máscara de…¡Annonymus! 


La preciosa intro de esta serie.

miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Qué diablos han hecho con Spidey?



     Quiérase o no nuestro Amistoso Vecino el Hombre-Araña es sin dudas el personaje más popular de todo Marvel, al punto que es  muy fácil desde niño sentirse atraído por este sujeto y que en su ajustado traje que cubre hasta su rostro, anda por las calles de New York protegiendo a los inocentes gracias a sus poderes arácnidos (y en especial debido a su propia valentía, que lo convierte sin dudas en uno de los superhéroes “más humanos” de todos).  Por esta misma razón, los productores lo han explotado al máximo para sacar provecho de su franquicia y es así que no hace mucho se estrenó una nueva película de imagen real, la cual ha provocado desde antes de su estreno ciertas polémicas.
     Tras la anterior incursión del Cabeza de Red en el cine, El Sorprendente Hombre-Araña 2: La Amenaza de Electro (2014), previa a su “reintroducción” en la última entrega cinematográfica dedicada al Capitán América, millones fuimos los que nos logramos convencer de que sus responsables la estaban haciendo bien por fin con este Peter Parker y que en efecto Andrew Garfield había logrado superar la huella que había dejado Tobey Maguire en la trilogía hecha por Sam Raimi (y nadie puede negar que estas otras cintas, son lejos lo mejor que se ha hecho en imagen real sobre el personaje); además al final de la segunda parte (y última) de esta versión del Trepamuros de Marc Webb, nos habían dejado entusiasmado con la promesa (que no llegó a cumplirse), de que en la siguiente entrega el justiciero se enfrentaría nada menos que contra los Seis Siniestros, la famosa pandilla formada por los 6 villanos más representativos de sus cómics clásicos: el Doctor Octopus, Misterio, Kraven el Cazador, el Hombre de Arena, el Escorpión y el Buitre. 
    Cuando el llamado Universo Cinemático Marvel comenzó a ir tan bien en la taquilla, la gente comenzó a pedir a gritos que Spider-Man se uniera al resto de los Vengadores, o sea, a todos aquellos personajes de los que Disney tiene los derechos (puesto que los X-Men, Deadpool y los 4 Fantásticos pertenecen a Fox); no obstante como es Columbia la empresa que hasta el momento tenía solo para sí a esta creación de Steve Ditko y Stan Lee, el panorama se veía difícil para hacer que o bien Maguire o bien Garfield se sumaran al costoso casting de los Vengadores…A menos que las dos productoras llegaran a un acuerdo.  Y así fue, aunque para ello tomaron la drástica decisión de si bien compartirían juntos al Cabeza de Red, tal vez para  no complicarse la vida, obviarían la continuidad conseguida hasta el momento con el anterior Spidey fílmico, partiendo desde cero en su reinicio cinematográfico… ¡Y todo en menos de 3 años entre la citada última cinta con Garfield y Capitán América: Guerra Civil.
     No se puede considerar como poco inteligente, lo que hicieron para conseguir que el más nuevo Spider-Man de carne y hueso calara hondo en la audiencia: lo dejaron como un añadido sorpresa a la inmensa gama de superhéroes que aparece en la segunda secuela sobre el Centinela de la Libertad.  Pues este ni aparece en los afiches y solo se vino a revelar su presencia en el último de los trailers que se hicieron antes de su exhibición.  Además, por mucho que uno se haya negado a tamaño “experimento” argumental y mediático, no se puede dejar de afirmar que esta primera aparición del más reciente Trepamuros para el cine, sin dudas que otorgó aún mayor realce a una película, que en general superó todas las expectativas.  Y Tom Holland como un Cabeza de Red aún mucho más muchacho que sus predecesores, en realidad que hace bien su trabajo.
      Así que cuando se prometió un próximo largometraje con este Hombre-Araña como protagonista, muchos nos entusiasmamos ¿Y a cuál de sus rivales se enfrentará ahora? Nos preguntamos.  Pues como ya ha pasado en otras ocasiones, lo visto en los adelantos prometía…Sin embargo a menos que se sea muy niño, se conozca poco de sus cómics o no se le pida tanto en su calidad argumental, el filme titulado como Spider-Man: El Regreso a Casa decepciona…y bastante.
      La cinta sigue a este Peter Parker “cada vez más joven” (como si le quisieran negar su derecho a la adultez en el cine, si bien queda claro de que se trata de una estrategia comercial para enganchar con el público menor, que a la larga son los que más compran merchandising al respecto), luego de los eventos de la cinta que lo presentaron.  Por lo tanto no es una obra sobre el origen de sus poderes (que en todo caso hasta los que no leen historietas saben de ello), a menos que lo tengan presente para una secuela (de hecho, del tío Ben nada de nada).  Sin embargo sí es una historia acerca de los comienzos de un superhéroe inexperto y hasta ingenuo, que estamos hablando de un “buen muchacho” que con suerte es un quinceañero. Ahora bien, sí se muestra algo del comienzo de la muy especial relación de maestro-discípulo con Tony Stark/Ironman, además de completar todo lo relacionado con su participación durante la llamada “Guerra Civil”, a través de interesantes flashbacks (a gusto de un servidor, de lo mejor de esta deficiente obra).
     Luego nos encontramos con el enfrentamiento con quien vendría a ser su primer villano dentro de esta nueva continuidad: nada menos que el Buitre, quien no solo corresponde a uno de los contrincantes más emblemáticos de Spidey, sino que además dentro de su cronología comiquera, viene a ser el segundo en enfrentarse a él (luego del Camaleón).  No obstante en un afán de o bien actualizar sus aventuras o hacer más “atractivos” a los personajes, esta versión del criminal volador se aleja de su antecedente de las viñetas, al dejar de ser un anciano y empero seguir siendo un hombre mucho más mayor que Peter, aunque aún lleno de energía.  No obstante sí conserva el sentido de la venganza hacia quienes cree que lo ofendieron y/o traicionaron, lo que más todavía en este caso lo convierte en un sujeto complejo, que escapa al estereotipo del “malo-malo”, al otorgarle una dimensión humana que incluso lo vuelve en alguien carismático.  Sin embargo toda esta caracterización del villano, que incluso en un muy gracioso guiño a los cómics Marvel lo relaciona con la cómica serie conocida como Control de Daños, se pierde bajo el resto de un guión que se aleja de todo ese melodrama que tan bien supieron llevar en las otras películas del Cabeza de Red y que mantuvieron el ritmo de los mismos cómics.
     Cuando se supo que nada menos que Michael Kaeton, el Batman de Tim Burton, se había adjudicado el rol de Adrian Toomes, más conocido como el Buitre, la expectación se hizo grande entre los más frikis; cabe recordar que además Keaton hizo de un “superhéroe” llamado Birdman (nada que ver el personaje de los cartoons de Hanna-Barbera), lo que acentuaba aún más la idea de volver a verlo con “alas”.  Y en realidad el diseño de su traje está bastante bien, llegando a ser aterrador… ¿Pero qué pasa cuando la historia es débil y todo se queda en eso, en solo imagen?
      Una parte importante dentro de las primeras historias del Trepamuros, viene a ser todo lo relacionado con su entorno estudiantil y donde figuran personajes tales como Flash Tompson y Liz Allen, compañeros suyos y luego amigos de toda la vida.  Pues estos dos aparecen en la película, siendo la primera vez en que la Allen sale en una de estas adaptaciones fílmicas.  Por otro lado, siguiendo la orientación actual de la sociedad de ser “políticamente correctos”, con el tema de la diversidad étnica, cultura y religiosa (que esta vez se olvidaron de la sexual), en la práctica abusaron de ello al punto de caer casi en el absurdo, ya que lo que se llega a mostrar de la Secundaria Midtown no puede ser más heterogéneo, con planos en los cuales abundan los estudiantes multiétnicos: árabes, judíos ortodoxos (o como se llame en su caso), asiáticos y otros.  La verdad es que esto no lo encuentro malo en sí, al contrario, lo alabo, sin embargo cuando llegan a caer en el absurdo de cambiarle la raza a un montón de personajes en una misma historia, me parece carente de espontaneidad.  Por ejemplo, puedo aceptar que la rubia Liz Allen acá sea afroamericana, que la verdad esta idea no es algo original de quien hizo el guión, sino que está sacado de la serie El Espectacular Hombre-Araña (2008-2009) y donde tal como sucede con este filme, de manera inaudita (ya que no sucede en los cómics) los adolescentes Peter y Liz tienen un romance…Sin embargo es con lo que hicieron con Flash Tompson, lo que me parece más absurdo, ya que de ser un rubio guapo y atlético, lo convirtieron en un tipo de apariencia india y flaco, lejos del cabeza de músculo adorable que todos conocemos.  Más encima le “inventaron” un mejor amigo que más ñoño no puede ser, de rasgos o bien latinos o bien polinésicos (la verdad no me queda claro qué raza es) y que además se llama Ned Leeds, igual que otro personaje clásico de las historietas, quien es claramente caucásico y nunca tuvo fraternidad con Peter que yo sepa (de hecho fue uno de los Duendes, enemigo acérrimo de Spidey). Además por ahí aparece una morenita de facciones latinas, que viene a ser algo así como una versión alternativa de la colorina Mary Jane Watson, M.J., la pareja más famosa de nuestro Amistoso Vecino.
      Uno de los puntos destacables de las historias de Spider-Man y de su evolución como superhéroe, viene a ser el hecho de que aún en la inocencia e inexperticia de su juventud, su persistencia para llevar a cabo su misión justiciera, lo viene a encumbrar por sobre otros adolescentes como él, ya que todo lo hace por su propia cuenta.  El hecho de que no tenga un maestro y deba aprender a realizar su labor aun cometiendo varios errores (sin nadie que le diga lo que está bueno y lo que está malo),  es un detalle valioso que se pierde en esta reinterpretación del personaje.  Por supuesto que da gusto tener nuevamente al simpático Tony Stark/Iron Man interpretado por Robert Downey Jr. (incluso tenemos el gusto de reencontrarnos con Happy Hogan y Pepper Potts), mas esta relación de maestro-discípulo bastante sui generis, resulta hasta forzada a la hora de querer diferenciar a este Peter Parker de los demás.
Aunque la peli me haya parecido "malita",
no podía dejar de retratarme con su  Spidey.
       Se trata de una película “livianita”, sin grandes  giros argumentales, que deja de lado lo más épico y emotivo de los títulos que le antecedieron y que sin embargo opta por el humor fácil para así congraciarse con su verdadero público objetivo: los menores de edad, quienes antes este nunca antes visto despliegue de tanto personaje adolescente, por supuesto que llegan a identificarse.  Pues salvo en el caso del villano de la historia, la trama gira en torno a los escolares, quienes salvo Liz, no son retratados como más maduros de lo normal.  Y es por todo esto especialmente, que el espectador mayor puede defraudarse con facilidad.  Uno puede llegar a entretenerse y hasta reírse, pero luego vienen las “malditas comparaciones” y tanta simpleza cansa.
        En atención al tal vez único momento de sublimidad de este filme, mencionaré una alusión directa a uno de los mejores cómics de la etapa de Steve Ditko y Stan Lee, cuando al cierre de la trilogía del Planeador Maestro, el Arácnido en un alarde de superar todo tipo de obstáculos, logra levantar muchos kilos de escombros encima de él y mientras el agua además amenaza con ahogarlo.   Es así que en esta película se hace su homenaje a tan gran momento en la cronología de Spider-Man.
        Siendo que el cotizado Michael Guiachinno se encargó de su banda sonora, lo hecho para esta ocasión incluso parece poco inspirado, como todo un trabajo por encargo, pues ni siquiera posee un tema “pegajoso” que podríamos llamar como el caracterizador de este más nuevo Spidey (lejos fue mejor lo que llevó a cabo el año pasado con Doctor Strange). 
        Habiendo ya  visto joyitas este año del género como Logan, Wonder Woman y hasta Lego Batman: La Película, esta otra cinta por supuesto que queda desmejorada y de seguro será lo “peorcito” de este 2017 en materia de superhéroes para la pantalla grande (que me guardo todas mis esperanzas para Liga de la Justicia y en especial Thor: Ragnarok).


Trailer Nº 1: Cuando prometen más de lo que dan.
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